EL CAMINO REAL AQUEMÉNIDA EN ASIA CENTRAL

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Texto de Joaquín Velázquez Muñoz

Artículo publicado en Revista Arqueología 2011, Año nº 32 Nº 359

El camino real Aqueménida también  se proyectó en las regiones más septentrionales del imperio persa, esto es, en Margina, Jorasmia, Bactria y Sogdiana. Desde Herat, en la satrapía de Aria, la vía se dirigía hacia el norte, hasta el oasis de Merv, desde donde, y tras atravesar el desierto, el río Oxus y el valle de los Polytimetos, se alcanzaba Bujara, Marakanda (Samarcanda) y el río Yaxartes, conectando la vía, de este modo, a través de la estepa del Turquestán, con las rutas que conducían hasta China, donde tanto en Xinjang como en Xinyuan se han hallado objetos adornados con prótomos de león con cuernos, un tema propiamente Aqueménida (véanse los mapas que se adjuntan en el presente artículo: “La region de Merv” y “Bactria y Sogdiana”).

Merv era la capital provincial de Margiana, y está bien reconocida por sus defensas sobre el sitio de Erk-kala y sobre Gjaur-kala, donde además, en el primero, se ha hallado un importante número de vasos cilindro-cónicos, que según los excavadores rusos son un indicador de la ocupación durante el periodo aqueménida. En Erk-kala se han hallado niveles de ocupación fechados durante los periodos Yaz II-III (600-400 a.C.), como dos plataformas construidas con ladrillos rectangulares. El asentamiento fue rodeado por un muro, de unos 10,5 metros de espesor, que incluía un área circular de aproximadamente unos 400 x 500 metros. Existían otras áreas de habitabilidad hacia el sur y el este de los muros, ampliando así la zona total del asentamiento a un área de 1800 x 500 metros. Se identificaron también algunas redes de canales que formaban el oasis de Merv y se descubrieron algunas alineaciones fortificadas, pertenecientes al periodo aqueménida, al noreste de la región, en una zona hoy desértica del delta de Murghab, en el curso de prospecciones y campañas de sondeo. El muro de Antíoco, que protegía al norte el corazón del oasis, nunca fue datado en el periodo aqueménida a pesar de que es posible que algunas secciones pertenezcan a esta época.

EVIDENCIAS FÍSICAS DE LA RUTA

A nivel arqueológico, sobre esta ruta, se pueden emplazar algunos establecimientos donde se ha descubierto un empleo durante el periodo aqueménida, como Yaz-depe y Uch-depe, al norte de Merv. En Kerki, emplazada en la orilla meridional del río Oxus, punto en el que se cruzaría este río, se han hallado daricos aqueménidas al igual que en Samarcanda (Afrasiyab). El camino, desde este punto, seguiría hacia el noroeste, vía Pajkend, Bujara, Köktepa y Samarcanda. En cuanto al área de Bujara, a nivel arqueológico, se han hallado algunos sitios que aparentemente estuvieron vigentes durante el periodo aqueménida, como la propia Bujara, Varakhsha, Kuzmantepe y Kumrabad I y II, donde la cerámica de estos lugares es comparable al repertorio de Afrasiyab y de Er-kurgan. En Koktepa se observó la presencia de un gran emplazamiento fortificado con ciudadela, uno o varios palacios, un templo y una plataforma de culto. Las excavaciones en marcha sobre el lugar por parte de una expedición franco-uzbeca aportará mayor información sobre lo que parece ser un importante establecimiento del periodo aqueménida.

Por lo que respecta a Samarcanda, conocida como Afrasiyab, capital de la satrapía de Sogdiana, se ha observado, además de la presencia de daricos, una ciudadela y una ciudad baja que ocuparon una extensión de 219 hectáreas, y que siguió funcionando durante el periodo aqueménida, como así parecen atestiguarlo los restos cerámicos similares a los de Yaz II-III; excavaciones en marcha de una expedición franco-uzbeca deberá darnos más información. Lo mismo ocurre con los asentamientos de Nurtepa y Khodjent, sobre la orilla meridional del río Yaxartes, donde las excavaciones deberán proporcionarnos una información mucho más detallada del periodo aqueménida en estos lugares. Por el momento, en Nurtepa, se han hallado fragmentos de jarras de pico de puente muy próximas a las formas iranias.

Además, se han descubierto una serie de sitios siguiendo hacia el curso alto del Yaxartes, como Dal’verzin, en la orilla meridional, y Chust y Ejlatan en la orilla septentrional, mientras que Tujabguz, se encontraba al norte de Khodjent, en territorio que en principio estaba fuera del dominio aqueménida. En estos emplazamientos de la región de Ferghana, se observa un primer periodo de ocupación, denominado Ejlatan, con lugares agrícolas consolidados desde el siglo VII-VI a.C. al siglo IV a.C., con cerámicas trabajadas y a menudo pintadas de manera distinta a las del resto del Asia Central. La continuidad de estos sitios se observa a partir del siglo IV a.C. con el periodo Markhamat, con oasis de sobra irrigados y con la presencia de establecimientos consolidados como en el periodo anterior. De todas formas, la ausencia de cualquier claro vínculo entre la cultura material de Ferghana por un lado y las tierras del sur y del este, vinculadas entre sí por la cerámica de Yaz II-III por el otro, excluyen en principio al valle de Ferghana como una posesión aqueménida.

LA RUTA A TRAVÉS DE LOS TEXTOS

De todas formas sabemos que el camino real aqueménida, siguiendo la narración de los historiadores de Alejandro, llegaba hasta las orillas del río Yaxartes. Éstos informan, además, de la existencia de siete ciudades, la más grande de ellas, conocida como Cirópolis (Cira), que fueron sometidas por Alejandro en el 329 a.C. Este emplazamiento se ha identificado frecuentemente con la moderna Ura-Tyube, aunque también se ha propuesto otra localización, Kurkath, al noreste de Ura-Tyube, no sólo porque su ubicación exacta se ajusta más a las narraciones de los escritores griegos, sino también en base a que Cirópolis pudo haber sido denominada como Kureskhata. Este término refleja probablemente el término iranio Kuru(š)–,ka a-, literalmente “el asentamiento (fortificado) de Kurš/ Ciro”, a pesar de que fue interpretado por los autores griegos como “Cira, la más lejana/la última” (cf. Estrabón, XI, 11.4: “Kȗra, la última ciudad fundada por Ciro”. La forma Kȗra es también mencionada por Nono de Panópolis; Geiger ha sugerido que es poco probable que este término esté relacionado con el término indio Kuru). Por otra parte no existe ninguna mención de dicha ciudad en las fuentes persas, a pesar de que se sabe que los aqueménidas prestaron una atención especial a su frontera noreste. Por ejemplo, Darío, en su inscripción en Behistun, describe los límites de su reino como “desde los escitas, que están más allá de Sogdiana, y desde allí hasta Etiopía” (DPh 5-6), no hace ninguna mención de Cirópolis.

La ciudad es definida por su ciudadela y por sus impresionantes fortificaciones, estando probablemente destinada a la defensa de la región ante posibles ataques de los escitas, tal y como indica Arriano (Anab., IV, 3.6; 4.8), quien relata cómo Alejandro tuvo que cruzar el Yaxartes para derrotar a éstos. Sin embargo hasta ahora, ningún hallazgo arqueológico ha aportado alguna prueba para resolver esta cuestión. Mug Tepe, la ciudadela de Ura-Tyube, contiene estratos que se han datado en el siglo IV a.C., aunque el antiguo sitio de Shirin (Š r n) en Kurkath se ha investigado sólo escasamente hasta la fecha. Cirópolis fue al parecer un centro de la región de Sogdiana conocido como Ošr sana en la Edad Media, aunque los autores clásicos distinguen a sus habitantes y a los de los pueblos vecinos de los sogdianos (Arriano, Anab., IV, 1.4-5). De acuerdo con la versión informada por Quinto Curcío (VII, 6.17), los habitantes de Cirópolis fueron llamados Memaceni (probablemente de un nombre geográfico que no está atestiguado, Memacene), lo que sugiere que el antiguo nombre de Ošr sana pueda haber sido Maimaka.

Otra posibilidad es la Cureschata mencionada por Ptolomeo (VI, 12.5; cf. Amiano Marcelino, XXIII, 6.59), emplazamiento que no fue relacionada con la Cirópolis descrita por los historiadores de Alejandro. La información de Ptolomeo se puede rastrear a través del itinerario de Maes Titianus, personaje al que se le atribuye haber viajado a lo largo de la ruta de la seda a finales del periodo helenístico. Según los datos de Ptolomeo, esta Cureschata estaba situada en la rivera del río Kurshab (Korš b), uno de los afluentes del Yaxartes, donde a comienzos de la Edad Media, había una ciudad de Korš b en este afluente.

También existía un camino real, que desde Ortospana (Kabul), vía Kaukasos/Begram y Bactria, alcanzaba, tras cruzar el río Oxus por los pasos de Guzar y de Shurab-Pardawi, Marakanda, camino que fue utilizado tanto por Bessos, en su retirada hacia Nautaka, como por Alejandro y sus tropas (Véase el mapa titulado “Bactria y Sogdiana”). Arriano (III, 30.4) califica este itinerario como “amaxitos”, esto es, un camino que permitía, sin problemas, el paso de los carros, donde el propio Alejandro condujo uno de estos vehículos por esta vía. Tal indicación realizada por Arriano está señalando la existencia de un camino real mantenido en buenas condiciones por la administración aqueménida.

Un punto importante de la vía, según se desprende del relato de Arriano, estuvo constituido por la ciudad de Wamu, el Aomos de las fuentes griegas, uno de los centros más importantes de la Bactriana. Del mismo modo, una de las tablillas arameas halladas en Bactria, cita un viaje realizado por Bessos a esta ciudad. La localización del emplazamiento sigue generando diversas discusiones. Por lo general se propone su localización en un montículo próximo a Tashkurgan (Khulm), en los límites de la llanura Bactriana, a 7 kilómetros de la desembocadura del río que porta el mismo nombre.

Se han propuesto también otros emplazamientos, como Altyn-Diliar Tepe, sobre el oasis de Balkh, a 35 kilómetros al norte de Bactria. Las excavaciones arqueológicas realizadas sobre el lugar han revelado las importantes dimensiones del sitio, con una gran ciudadela circular central, de aproximadamente 28 metros de altitud, provista de una doble muralla con torres circulares defensivas. Esta estructura recuerda a las plataformas erigidas en Nad-i Ali y en la antigua Kandahar. Además el sitio presenta también dos palacios que se acercan a los planos de los palacios aqueménidas, aunque eso es más apropiado para el primero, con columnatas, que el segundo, con su patio y con un pasillo que rodea este patio central, que recuerda a algunas construcciones de la Edad del Bronce, del periodo helenístico y de los kushanos. Su localización en este lugar estratégico permitiría, con la instalación de una guarnición, tener bajo control los caminos que llevaban hacia los dos puntos de paso del Oxus, Tchuchka-Guzar y Shurab-Pardawi. Pero al leer el texto de Arriano (III, 29, 1), se constata que el historiador narra en primer lugar la toma de Aornos, luego la de Bactria, y por último la marcha sobre el río Oxus, lo que arruina tal identificación, aunque las excavaciones efectuadas en este lugar confirman la importancia del emplazamiento de Altyn-Diliar Tepe en el camino real que se dirigía hasta Marakanda y hasta la frontera con los masagetas.

La hipótesis más aceptada sitúa Warnu en una localidad o en una región situada en el valle del río Tashkurgan, más concretamente en la antigua ciudad de Khulm-Tashkurgan, puesto que el valle de este río constituía una de las grandes vías de penetración para atravesar el Hind kush, lugar por el que pudo trazarse la antigua vía aqueménida. Su posición estratégica dentro del valle le permitía actuar a la ciudad como un centinela, supervisando la desembocadura del río Tashkurgan en la llanura y controlando el camino directo que, desde el oeste, conectaba a Bactria con la Drapsaka aqueménida (Kunduz), por lo que Warnu constituía una etapa, obligada antes de la travesía de una larga estepa desértica que precedía a Drapsaka.

POSIBILIDADES DEL ITINERARIO

De este modo, se puede conjeturar que el camino real, desde la antigua Kabul, se dirigía hasta Begram, punto a partir del cual la vía, hacia el oeste, ponía rumbo al cuello de Khawak, tras atravesar con anterioridad la llanura de Kohdaman, donde Alejandro fundó la ciudad de Alejandría del Cáucaso. El paso daba acceso al valle de Drapsaka (Anderab), región que se comunica con el emplazamiento de Surkh Kotal, en el valle de Kunduz, a través del paso de Salang. La vía, desde este último punto, se dirigiría hacia el oeste por el valle de Haibak y por la llanura bactriana hasta Bactria, vía Khulm-Tashkurgan y Burat-tepe (Véase el mapa titulado “Bactria y Sogdiana”).

Desde Bactria, el camino se dirigiría hacia el norte, donde tanto al norte como al noroeste de dicha ciudad se han hallado numerosos emplazamientos que presentaban un nivel de ocupación durante el periodo aqueménida, y por ello, podían estar situados sobre el camino real que unía Bactria con Samarcanda, entre ellos Altyn-Diliar Tepe como acabamos de ver. Se pueden mencionar Dilbardjin, At-Chapar y Altynto, todos al sureste de Altyn-Diliar Tepe, aunque At-Chapar parece ser la mejor opción paro una parada en el camino ya que es un lugar grande y notable, aunque de menores dimensiones que Altyn-Diliar; presenta un plano circular y posee uno muralla con galerías. Desde este último punto el camino podría dirigirse hasta Pshak-tepe tras cruzar el río Oxus.

La vía seguiría hacia el norte, hasta el sitio fortificado de Talaskhan-tepe, en el oasis de Sherabad, un lugar que presenta un plano cuadrangular, con muralla y ciudadela. Desde este último punto el camino seguiría hasta Dzhandavlat-tepe, sitio emplazado sobre el valle de Surkhan Darya, y del que se conocen sus defensas de la ciudad baja y de la ciudadela, y que han sido fechadas en el periodo aqueménida. El itinerario pudo seguir el curso del Surkhan Darya hasta el emplazamiento de Kiziltepa, localizado sobre el oasis de Khalkadzhar (Mirshadin), en las inmediaciones de la moderna Shurchi. Este sitio tenía una extensión de cerca de 30 hectáreas, con un recinto amurallado desde el siglo VI a.C., aunque el lugar estaba ocupado desde el siglo VIII a.C.; se ha hallado también, en la esquina suroeste, una elevación de unos 10 metros de altitud que cubría un área de unas 2 hectáreas, que podría estar indicando la presencia de una ciudadela.

De todas formas es más fácil pensar que desde Dzhandavlat-tepe el camino pondría rumbo hacia el noroeste como lo hace la carretera moderna en vez de hacer un rodeo por Kiziltepa (Véase el mapa titulado “Bactria y Sogdiana”). De este modo se alcanzarían Kurgancha y Er-Kurgan, aunque en otros emplazamientos de Sogdiana, como Kashka Darya, también se ha observado una ocupación que va desde la Edad del Hierro a la época kushana, por lo que otros muchos puntos pudieron haberse situado sobre este camino real. Er-Kurgan, situada en la parte meridional de Sogdiana, posee estratos de ocupación durante el periodo aqueménida sobre un lugar largamente ocupado, con un área de asentamiento que abarca unas 34 ·hectáreas. Esta zona fue rodeada por una muralla durante el siglo VI a.C., aunque no se ha observado la presencia de ninguna ciudadela. Por lo que respecta a los restos cerámicos, se han hallado sobre el emplazamiento vasos cilindro-cónicos, así como restos cerámicos relacionados con los del periodo de Yaz II (600-500 a.C.). Las excavaciones en curso sobre este establecimiento ofrecerán mayor información sobre su importancia en el periodo aqueménida. Desde este último punto, el camino se dirigiría hacia el norte hasta alcanzar Samarcanda.

En el 329 a.C. Alejandro dejó Bactria para marchar sobre Sogdia, aunque la ruta seguida por el conquistador macedonio sigue siendo desconocida. Se sabe que en periodos posteriores la vía principal entre Bactria y Samarcanda se dirigía a través de Qarshi, por lo que no hay ninguna razón para pensar que Alejandro tomara otra vía. Desde este punto no se hace ninguna mención a Nautaka, el lugar donde Bessos y sus seguidores buscaron refugio tras la llegada de Alejandro a Bactria, lo que señalaría la importancia del lugar. Nautaka fue ocupada con posterioridad a la toma de Samarcanda, por lo tanto, la localización de este emplazamiento en el área del Kashka Darya, entre Samarcanda y Bactria, es poco probable, aunque se ha intentado localizar en la moderna Qarshi. De todas formas una posible identificación de este lugar al este o al noreste de Samarcanda, en el itinerario que se dirigía hacia el valle del río Yaxartes o en el mismo valle, quizás en uno de los emplazamientos mencionados con anterioridad que presentaban una ocupación durante el periodo aqueménida, sea mucho más probable.

VÍAS ALTERNATIVAS

Sabemos también de la existencia de un camino que venía desde Ecbatana, itinerario que, tras alcanzar Herat, se dirigía al noreste para ganar Bactria directamente (Véase el mapa titulado “La región de Merv”). Tres puntos, Girdaj-tepe, Tilia-tepe y Kutlug-tepe, sobre este itinerario, han presentado un nivel perteneciente al periodo aqueménida, donde en Kultug tepe se observa la presencia de un asentamiento de cierta importancia durante los siglos de soberanía aqueménida de la región (VI-IV a.C.). Se excavó por completo un monumento circular en galería fechado en este periodo, que parece haber sido una residencia palaciega a juzgar por los objetos hallados en él. En Tilia-tepe, donde se excavó una fortificación construida sobre una plataforma, la secuencia estratigráfica del emplazamiento es idéntica a la de Yaz-depe, donde sólo su última fase corresponde al periodo aqueménida.

Tampoco se puede descartar que otros dos caminos pudieran dirigirse hasta las inmediaciones del Mar de Aral, donde se han hallado numerosos establecimientos que presentan un nivel de ocupación en el periodo aqueménida (véase el mapa titulado “Posibles itinerarios del camino real en Jorasmia”). Un camino podía seguir el curso del río Oxus desde Kerki. Así, en el curso bajo de este río, en la región de Jorasmia, se han hallado los establecimientos de Bazar-kala, Kanga-kala, Kjuzeli-Gyr, Kalaly-Gyr I, Kalaly- Gyr II, Tash-K’irman, Kazakl’yatkan, Koj-Krylgan-Kala y Dingil’ dzhe. Por lo que respecta a Bazar-kala, se ha documentado la presencia de un sitio fortificado, con un plano rectangular, fechado en el siglo IV a.C. En Kanga-kala, se ha encontrado una fortificación de plano geométrico fechada en la misma época que en el asentamiento anterior.

En Kjuzeli-Gyr se ha descubierto una muralla similar, en galería, aunque de trazado bastante irregular, dándole a la fortaleza un plano casi triangular, extendiéndose de norte a sur a una distancia de aproximadamente un kilómetro. En medio de la fortaleza se halló un gran edificio, cuya sala principal cubría un área de 285 m2. Tres estructuras en forma de torre fueron erigidas en las inmediaciones de esta construcción. Al sur del sitio, otro complejo de edificios fue descubierto. Además, los ladrillos utilizados para los muros de la fortaleza fueron rectangulares durante la primera fase de la construcción y cuadrados durante la segunda; troneras fueron colocadas cada 2 metros, mientras que las torres fueron construidas a una distancia de unos 32 a 36 metros (estas torres eran de forma ovalada en la primera fase de construcción y rectangulares en la segunda). Estas formas cuadrangulares apoyarían su vigencia durante el periodo aqueménida. La cerámica descubierta en este sitio se ha vinculado con la del periodo de Yaz III (500-400 a.C.), así como una serie de puntas de flecha trilobadas que vendrían a apoyar la datación en este periodo.

En cuanto a Kalaly-Gyr I, es un lugar de plano cuadrangular, que cubría una superficie de unos 1.000 x 700 metros, con una defensa en galería y con torres semi-circulares, con una barbacana para proteger la entrada; además se ha identificado un palacio, con una especie de sala hipóstila, con bases de columna campaniformes o de toro sobre un zócalo en gradas, que recuerda a las construcciones de Persépolis, aunque se han descubierto pocos edificios intramuros. Kalaly-Gyr II es un lugar de plano triangular, fechado en el siglo IV a.C., que contaba también con una defensa en galería y con una barbacana; además, se ha hallado cerámica de origen persa, al igual que en Khumbuz-tepe, donde en este último lugar también se ha descubierto cerámica negra característica del Irán occidental y de la zona oriental del Cáucaso. En Tash-K’irman, se han encontrado fortificaciones y se tuvo en cuenta la presencia de un santuario, donde las excavaciones en curso sobre la superficie de todo el oasis que porta el mismo nombre que este establecimiento darán mucha mayor información sobre la importancia de la región durante el periodo aqueménida. Por lo que respecta a Kazakl’yatkan, se ha hallado también una fortificación de planta geométrica fechada en el siglo IV a.C.; posee una ciudadela y lo que parece ser un templo antiguo, donde se han hallado el mismo tipo de columnas que en Kalaly-Gyr I, por lo que podría tratarse de un palacio, aunque las excavaciones en curso darán mayor información sobre este recinto y sobre el conjunto del establecimiento. En Koj-Krylgan- Kala se excavó un pequeño lugar de planta circular, fechada en el siglo IV a.C., que parece ser un gran mausoleo. En cuanto a Dingil’ dzhe, este pequeño emplazamiento parece haber sido una “finca” de explotación agrícola y vitícola, situación que ha aportado a la excavación abundante información económica sobre el lugar.

Otros emplazamientos se han hallado en el curso bajo del Yaxartes, como Ujgarak, Balandy, Dzhety-Asar, Chirik-Rabat y Babish-Mulla (Véase el mapa titulado “Posibles itinerarios del camino real en Jorasmia”). Este último, un lugar bien fortificado, al parecer, en su primera fase, durante el periodo aqueménida, funcionó como una residencia satrapal dada su arquitectura monumental. Contaba con un gran edificio, conocido como “Gran casa”, así como un plano que recuerda indiscutiblemente el de los palacios persas y al de Ai Khanum, con un patio abierto y pasillos periféricos con un muro de defensa. Por lo que respecta a Balandy, se ha hallado un gran edificio de tipo palacial, aunque los excavadores no dan más datos sobre la posible función de este recinto. En Chirik-Rabat, un emplazamiento de plano circular, se constata también la presencia de una arquitectura monumental fechada en el periodo aqueménida. Estos hallazgos vendrían a confirmar la presencia aqueménida en estas zonas del Mar de Aral, por lo que no se puede descartar que un camino real las alcanzara dado que todo el espacio imperial aqueménida parece haber estado cubierto por esta enorme red de caminos. ■


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